Es curioso lo fascinante que nos resulta la antigua civilización egipcia en esta época de grandes avances tecnológicos. Lástima que la situación allí sea complicada en este momento. Pero bueno, siempre nos podemos hacer una idea de lo grandioso que fue aquello si visitamos el Templo de Debod, un trozo de Egipto en el corazón de Madrid.

¿Existe alguna civilización antigua que nos fascine más que la egipcia? ¿Hay alguna civilización antigua cuyos legado sea tan misterioso como el que dejaron los egipcios? Posiblemente, la respuesta a ambas preguntas sea negativa. Es tan grande el misterio que genera todo lo relacionado con el antiguo Egipto que es uno de esos viajes que todos haríamos una vez en la vida. Por suerte, una pequeña parte del antiguo Egipto está en Madrid. Es el Templo de Debod.

Un templo con más de 2200 años de antigüedad

Aunque lo vemos muy reluciente en lo alto del Parque de la Montaña, el Templo de Debod cuenta con una antigüedad superior a los 2200 años. Originalmente se encontraba ubicado en una pequeña localidad egipcia llamada Debod, de ahí su nombre. Esta localidad estaba en las orillas del río Nilo, muy cerca de donde corta al Trópico de Cáncer, aunque estas mismas aguas cubren en la actualidad esta pequeña localidad.

Muy cerca de allí se encontraba el gran santuario de la diosa Isis, y en cierto modo, el Templo de Debod formaba parte del mismo, aunque su culto realmente estaba dedicado al dios Amón de Debod.

Así estaba el Templo de Debod en Egipto – Foto: Viajes National Geographic

La construcción del Templo de Debod comenzó a principios del siglo II AC por el rey nubio Adijalamani de Meroe, que levantó una capilla dedicada a los dioses Amón de Debod e Isis. Más tarde, distintos reyes de la Dinastía Ptolemaica construyeron nuevas estancias alrededor del núcleo original hasta darle un aspecto cercano al actual.

La finalización de la construcción del edificio llegó tras la anexión de Egipto por el Imperio romano. Los emperadores Augusto, Tiberio y (quizá) Adriano fueron los artífices de darle los últimos detalles al templo, aunque tras el cierre de los santuarios de Isis en Filé en el siglo VI, dejó de ser lugar de culto pagano. Esta decisión provocó su abandono y con él llegó su deterioro.

El Templo de Debod, un regalo de Egipto a España

Es curioso que un país regale un templo a otro. Bueno, como ya sabrás, Francia regaló la Estatua de la Libertad a Estados Unidos, pero hablamos de una estatua, no de un templo.

El caso es que España (con el profesor y arqueólogo español Martín Almagro Basch al mando) prestó su ayuda a Egipto cuando la UNESCO hizo un llamamiento para salvar los templos de Nubia. Para que te hagas una idea, entre los templos egipcios que estaban en peligro, se encontraba Abu Simbel, una de las mayores maravillas que nos ha dejado el antiguo Egipto.

El Templo de Dendur en Nueva York, el regalo de Egipto a Estados Unidos – Foto: Flickr

En agradecimiento por este gesto, Egipto hizo una serie de regalos a quien había colaborado con la salvación de sus monumentos. Estados Unidos recibió el Templo de Dendur (actualmente en el Metropolitan Museum de Nueva York), Italia recibió el Templo de Ellesiya (actualmente en el Museo Egipcio de Turín), Países Bajos recibió el Templo de Taffa (actualmente en el Museo de Antigüedades de Leiden) y España recibió el Templo de Debod. Regalos a la altura de una gran civilización.

Un traslado complicado

Como podrás imaginar, el traslado del Templo de Debod a España fue una tarea muy complicada a nivel logístico. Pocas veces se había hecho una operación de tal magnitud y había que poner los mejores medios a disposición de la misión.

Esta operación comenzó en 1961, cuando el templo fue desmontado y llevado a la isla Elefantina. Las distintas piezas permanecieron almacenadas hasta abril de 1970, cuando fueron transportadas hasta Alejandría. Unas semanas después, el 6 de junio, las piezas se embarcaron con destino a Valencia, donde fueron cargadas en camiones para ser llevadas a Madrid. Aquí fueron almacenadas en el alto que ocupaba el antiguo Cuartel de la Montaña, que había sido destruido durante la Guerra Civil.

La reconstrucción del Templo de Debod en Madrid – Foto: Manuel Sanz Bermejo, Solforo

Lamentablemente, el profesor Almagro sólo recibió un plano del templo, un croquis y unas fotografías antiguas, información bastante escasa para un reconstrucción complicada. Con mucha paciencia y algo de imaginación, el equipo español consiguió poner todo aquello en orden y comenzar con la operación. La persona al cargo de esta obra fue Manuel Herrero Palacios, arquitecto jefe de los servicios de jardines y parques del Ayuntamiento de Madrid.

El «nuevo» Templo de Debod fue inaugurado el 18 de julio de 1972, y en la actualidad es uno de los lugares más visitados en la capital. De hecho, para muchos, el del Templo de Debod es el atardecer más bonito de Madrid y uno de los más bonitos de España. Quizá por eso sea tan visitado a última hora de la tarde por cientos de turistas que aspiran a guardar esa imagen en sus retina.

El Templo de Debod en la actualidad

Como podrás imaginar, del Templo de Debod original a orillas del río Nilo al actual, la diferencia es abismal. Si bien se ha conseguido ser fiel a su construcción original, el entorno dista mucho de ser el mismo.

De hecho, el Templo de Debod en Madrid está rodeado de numerosos jardines en los que podemos hacer un picnic o una sesión de fotos, y en los que es habitual ver a gente haciendo yoga, leyendo un libro o escuchando música. Tampoco es un mal lugar para una cita romántica.

El atardecer en el Templo de Debod es uno de los más bonitos en Madrid – Foto: ViajeJet

Este templo cuenta con dos plantas, habiendo una maqueta de los templos que había en Nubia en la planta superior. También encontramos información sobre la mitología y la sociedad del antiguo Egipto, además de algunas explicaciones sobre los jeroglíficos. La entrada al museo es gratuita y realmente vale la pena.

Ubicación, horarios y cómo llegar al Templo de Debod

Como hemos comentado anteriormente, el Templo de Debod está ubicado en el Parque de la Montaña. La entrada es gratuita y el horario de apertura es de martes a domingos, de 10 a 20 horas, festivos incluidos. Ojo, el Templo de Debod cierra el 1 y 6 de enero, el 1 de mayo y el 24, 25 y 31 de diciembre.

Llegar al Templo de Debod es muy sencillo, ya que lo puedes hacer en Metro (estación de Plaza de España) o con los autobuses 25, 33, 39, 46, 74, 75 y 148. Aunque lo más normal es que llegues andando, ya que muy cerca del templo encontramos la Plaza de España, el Palacio Real de Madrid o la Catedral de la Almudena. Muy cerca de allí también encontramos alguno de los 10 jardines más bonitos de Madrid.

Como podrás imaginar, el Templo de Debod se ha convertido en uno de los lugares más visitados en Madrid y, sin lugar a dudas, uno de los lugares que debes ver cuando viajas a la capital de España. ¡Ya nos lo contarás cuando vayas!

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